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La voz del deseo
#500

Seis veces en el libro de Génesis, Dios retrocede el lienzo de su creación y admira su propia obra, se deleita en ella. Ese deleite es la primera emoción que Dios expresa. ¿Por qué entonces algunos piensan que todo lo que nos da deleite es pecado? ¿Por qué algunas iglesias condenan y prohíben todo aquello que tenga que ver con deseo, con placer? Cuando el salmista dice: ‘a tu diestra están los placeres para siempre’, no habla de los placeres ilícitos, habla del placer de lo bueno. Busca algo que te interese, algo que encienda tus pasiones, y Dios va a honrar eso y te va a regalar deleite, te va a regalar gozo del Señor.

Tal como piensas
#499

‘Tal como el hombre piensa, así es su corazón’, Proverbios 23-7. La mente es una fuerza que influye en nuestras vidas. Nuestra manera de pensar va a determinar que tengamos una relación con Dios directa y fluida; o una relación fría y apática, por lo que debemos cambiar nuestra mente para empezar a construir la felicidad. Si ponemos la mente y el alma de acuerdo con el espíritu, se liberará el poder de Dios en nuestra vida, para ello tenemos que estar contentos con nosotros mismos, abrir nuestra mente al Señor, y por fe creer que tenemos Su autoridad y Su gracia.

El sonido del silencio
#498

Cuando Dios quiere sacarnos de una depresión, suele hablarnos con un susurro; pero si nuestra vida está llena de ruido, es muy difícil que podamos escuchar Su suave y apacible voz. Necesitamos tener silencios de corchea cada día, si queremos que nuestras vidas sean sinfonías de la Gracia de Dios. Él no está en el terremoto, ni en el fuego, ni en el viento que parte las rocas fuera de la cueva de Elías… Él está en el murmullo, y cuando aprendamos a callar al estar en Su presencia, Dios nos hablará.

La ley de la fe
#497

‘Auméntanos la fe’ –pidieron los discípulos en una ocasión a Jesús, a lo que Él les contestó: ‘si tuvieren fe como un grano de mostaza, podrían ordenar al sicomoro que se desarraigue y se plante en el mar, y el árbol obedecería’. Todos, al igual que los discípulos, tenemos fe, el problema es que algunos pensamos que nuestra fe va y viene o que no es suficiente para mover árboles y hacer milagros. Pero la fe nos fue dada en la misma medida a todos, sólo tenemos que activarla, que usarla para que no se atrofie. Un mensaje imperdible.