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La batalla de los tres días
#487

Muchas veces cuando enfrentamos una tormenta en nuestra vida tomamos decisiones equívocas, no por las decisiones en sí, sino porque no esperamos el momento correcto para tomarlas. Recordemos que las batallas siempre se libran en tres días, conforme a los tiempos del Señor: el momento de la crisis, el momento donde no pasa nada y hay una batalla oculta en los cielos, y la liberación del tercer día. Aprendamos a esperar en fe la llegada del tercer día!

Vida sin milagros
#486

Así como los fariseos estaban aferrados a la ley y oraban mientras se perdían la gracia que caminaba sobre las calles de Jerusalén, hay gente que vive una vida sin milagros por escepticismo, porque lo sagrado se volvió común, por el dolor de una oración que no fue aun respondida, por desilusión, o por preferir cuidar una ley antes que amar al Dios que hizo la ley. Pero si nos enfocamos en lo importante y aprendemos a disfrutar lo que ocurre durante el viaje de la vida, si no perdemos el asombro y la reverencia por el Señor, nos daremos cuenta de los milagros cotidianos que continuamente pasan a nuestro alrededor.

El pecado del silencio
#485

Provocar la paz a veces demanda tener una actitud de guerra. Los cristianos no podemos darnos el lujo de seguir en silencio por temor a ofender, a confrontar. Los cristianos tenemos que provocar alboroto, diciendo las cosas de Dios con el espíritu correcto, en el momento correcto y bajo la unción correcta, aunque se rasguen las vestiduras los religiosos, los inconversos o los ateos. Si no actuamos hoy, algún día tendremos que arrepentirnos no sólo por nuestros errores obvios, sino por aquello que no dijimos, por aquello que no confrontamos y por las veces que guardamos silencio perdiendo oportunidades para salvar almas perdidas.

Un milagro con poquito
#484

Nunca Dios te va a bendecir si no entregas un poquito de lo que tienes. En la Biblia podemos encontrar que cuando Jesús hace milagros, siempre le pide a alguien que entregue lo que tiene o que haga algo para que el milagro se active. Así, frente a la tumba de Lázaro les pide correr la piedra, sana a un paralítico después de pedir a sus amigos que lo bajen, para que el ciego vea, le pide que vaya a lavarse al estanque y multiplicó 5 panes y 2 peces que tomó de un muchacho que estaba entre la multitud. Sólo cuando le entregas tus talentos, tus dones, tus finanzas, tu trabajo al Señor, habrá multiplicación y milagros en tu vida.