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Alegría en el dolor
#504

La Biblia relata que Job se regocijó en el Señor en medio de un dolor inquebrantable, a pesar de sentirse solo y derrotado por haber perdido familia, riquezas y salud. Algunas personas responden con ira y desaliento ante el dolor; otros fortalecen su carácter y comienzan a extender las estacas de su tienda, para recibir las bendiciones venideras. Cuando la decepción, la enfermedad, la traición o la muerte de pronto aparecen como un intruso en nuestras vidas, es ahí que se revela nuestro carácter y descubrimos quienes realmente somos y cómo reaccionamos.

Historia de camellos
#503

Dios nos dio pasiones y talentos para que vivamos la vida al máximo, con intensidad; pero si tenemos mentalidad de mínimo esfuerzo, vamos a quedarnos a mitad de camino de lo que pudimos haber sido y lo que pudimos haber logrado. Aprendamos a ser como la mujer samaritana que, dando la milla extra, le dio de beber a los camellos en medio del desierto. Seamos los mejores en todo lo que hacemos porque la diferencia entre un mediocre y un siervo de Dios, debe ser que este último no sólo haga lo que se espera de él, sino mucho más.

La voz por encima del desfile
#502

“Dios no te dio un espíritu de timidez, sino de poder, de amor y de dominio propio”. Y es quizás con estas palabras que Timoteo tomó fuerza para vencer su timidez y enfrentar solo a un desfile pagano, aun a costa de su vida. Si queremos ser como Timoteo, si anhelamos ser capaces de escuchar la voz del Creador por encima del ruido del desfile, del ruido de la vida diaria, tenemos que dejar de limitarnos por nuestro carácter, tenemos que ser auténticos frente el Señor y escuchar Su voz con atención, para entender y aceptar lo grandioso que podemos llegar a ser en Su nombre.

Extraordinario
#501

Saúl es un hombre ordinario, con una vida común y un tanto frustrada, que se considera a sí mismo por debajo de la media, hasta que se topa con un llamado divino que lo transforma en un hombre extraordinario, en alguien que merece que hoy, miles de años después, todavía estemos hablando de él. Y al igual que Saúl, todos los que tenemos al Señor podemos ser extraordinarios; sólo tenemos que seguirlo, obedecerlo y Él cambiará nuestro corazón y cuando nos cambia el corazón nos atrevemos a hacer cosas extraordinarias y grandiosas por el Creador.