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Tormentas de obediencia
#593

Y si Dios quisiera desatar su favor sobre ti y para desatar el favor necesita que pases por una tormenta? A veces las tormentas van a venir porque el Señor quiere forjar tu carácter y quiere que experimentes Su gracia. Lo único que tú tienes que hacer en medio de la tormenta es obedecer, seguir su voz y confiar en Él; así como lo hicieron los discípulos al permanecer en la barca en medio de la tempestad, porque sabían que no estaban solos, que el Rey del universo no los había abandonado y estaba orando por ellos en la montaña.

La banda de los gallos
#592

Cada vez que Pedro escuchaba a un gallo cantar, era un recordatorio de su traición al haber negado a Jesús durante su captura. Pero cuenta la Biblia que cuando Jesús resucitó, buscó a Pedro al despuntar el alba -cuando los gallos cantan- y al encontrarlo no le recriminó su traición, sino que por Su Gracia lo perdonó y lo comisionó para llevar la Palabra al mundo. Recuerda que no hay nada que puedas hacer para que Dios te ame más de lo que te ama y no hay nada que puedas hacer para que te ame menos de lo que te ama; Él te ama tal y como eres… y cada vez que escuches a los gallos cantar, no será un recordatorio de tu culpa, sino de Su Misericordia y de Su Gracia.

Reinventarse
#591

Todo lo bueno, lo malo, lo fácil o lo difícil que estamos viviendo, no es para siempre, es una temporada, sólo una etapa; y si tenemos la habilidad para reconocer en qué temporada vivimos, va a ser más fácil experimentar la guía de Dios. Mientras más pronto podamos reconocer cuándo una temporada ha terminado y otra ha comenzado, más pronto podremos reinventarnos y dejar atrás el pasado para adaptarnos a las nuevas circunstancias. Los tiempos cambian inevitablemente y debemos aprender a considerar cada temporada que atravesamos, como una oportunidad para crecer y acercarnos más al Señor.

Gente de la promesa
#590

Con frecuencia tenemos la mente frágil, nos olvidamos de todo lo que Dios nos prometió y nos paramos ante la vida inseguros y con temor. Pero debemos recordar que, en la Biblia, los héroes de la fe comparten un común denominador: edificaron su vida en las promesas de Dios. Por la fe en las promesas del Señor, Noé construyó un arca cuando no llovía, Abraham abrazó la esperanza de tener hijos a pesar de su avanzada edad y María afrontó los problemas de un embarazo inesperado. Cualquiera que sea la situación por la que estemos atravesando, siempre hay una promesa de Dios para fortalecernos. La pregunta que hoy debemos hacernos es: ¿sobre qué vamos a edificar nuestra vida… sobre las circunstancias o sobre las promesas de Dios?