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Cuando se oculta el sol
#596

Todos quisiéramos vivir sin problemas y sin complicaciones; pero la adversidad es parte de la vida, no podemos evitarla. En algún momento de nuestro andar, cuando las crisis vengan y el sol se oculte, se va a yuxtaponer nuestra fe con lo que nos toque vivir y, si nuestra fe no es fuerte, nos frustraremos y nos alejaremos del Señor. Sin embargo es en esos momentos difíciles cuando debemos pelear, cuando debemos luchar y orar… aunque nuestras oraciones no tengan una respuesta inmediata del Señor. Recordemos que entre la promesa y la paga siempre hay un desierto y que Su Gloria brilla más cuando se oculta el sol.

Otra vez
#595

A algunos las tormentas de la vida -ya sea un divorcio, una quiebra financiera o un hijo rebelde- nos golpean y nos hacen endurecer el corazón y vivir con el temor de que algo inesperado nos vuelva a lastimar. A otros la falta de frutos, a pesar de estar haciendo todo bien, nos frustra y perdemos el contentamiento de lo que estamos haciendo. Pero la Biblia nos enseña a no darnos por vencidos, se necesitan diez mil horas de vuelo para dominar cualquier disciplina. Sea lo que sea que nos haya dejado en la lona, tenemos que intentarlo otra vez. Abre tu corazón otra vez, intenta dominar tus adicciones otra vez, sigue tu llamado otra vez, vuelve al Señor otra vez. No bajes los brazos, no te rindas pues Él está contigo.

La generación ‘X’
#594

Jueces 2:7 cuenta que mientras vivieron Josué y los ancianos, el pueblo sirvió al Señor, porque ellos habían visto todas las grandes obras que había hecho Dios; pero después se levantó una nueva generación -los hijos-, que no conocían al Señor. Si nosotros no hacemos algo para que nuestros hijos conozcan el amor y la gracias de Dios, ellos serán como los hijos de la generación de Josué. Tenemos que ser una generación ‘X’, una generación que conecta, que pasa los valores y deja un legado de integridad, de honestidad, de servicio al Señor. Es nuestra responsabilidad pasar la antorcha a las nuevas generaciones, para que ellos continúen la carrera. Un mensaje retador.

Tormentas de obediencia
#593

Y si Dios quisiera desatar su favor sobre ti y para desatar el favor necesita que pases por una tormenta? A veces las tormentas van a venir porque el Señor quiere forjar tu carácter y quiere que experimentes Su gracia. Lo único que tú tienes que hacer en medio de la tormenta es obedecer, seguir su voz y confiar en Él; así como lo hicieron los discípulos al permanecer en la barca en medio de la tempestad, porque sabían que no estaban solos, que el Rey del universo no los había abandonado y estaba orando por ellos en la montaña.