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No te preocupes, bacalao
#637

Mateo 6:34 dice ‘…No os afanéis por el día de mañana’, lo cual no es una prohibición del Señor a que hagamos planes para nuestro futuro, sino que Él está hablando de que por el día de mañana debemos tener interés, no preocupación. La preocupación no ayuda en nada, divide la mente y es pérdida de tiempo. No podemos pasar la vida mirando por encima del hombro la felicidad o la tristeza de antaño; mucho menos podemos ir por la vida estirando el cuello para ver qué hay del otro lado de la curva allá adelante. Esperemos a doblar la curva, disfrutemos el viaje con ligero equipaje y aprovechemos los infortunios para hacernos más fuertes, como hace el bacalao al mantenerse alerta para escapar de los bagres que lo persiguen en el tanque.

Una curva en el camino (versión extendida)
#636

Es imposible vivir sin miedo, porque la incertidumbre de lo que depara el futuro, el temor de no saber lo que hay después de la curva en el camino, es parte de la vida. Y si bien es verdad que cierta dosis de temor es saludable, nuestra vida se arruina cuando el miedo es tan grande que nos paraliza, pues somos incapaces de creerle al Señor y comenzamos a ignorar Sus promesas y a perder Sus bendiciones. Es por esto que debemos siempre recordar que así como el Señor estuvo en nuestro pasado, así está en nuestro presente y estará en nuestro futuro… Él no cambia, descansemos confiando en el Señor porque Él siempre nos respalda.

Irresistible
#635

Hay gente irresistible a la que Dios no puede negarle nada, cuando pide con un corazón humillado, con un corazón que no es petulante. Y quizás la raíz de ser irresistible es saber quiénes somos, enfocarnos en el llamado, aprender a reírnos de nosotros mismos y a pintar con una paleta de colores las cosas que otros sólo ven de color gris. Tomemos hoy la decisión de ser irresistibles para el cielo; recordemos que la vida es corta y hay poco tiempo para encontrar nuestro propósito. Debemos estar dispuestos a aprender todos los días, debemos ser auténticamente imperfectos y vivir entrenándonos en todo momento para salir a jugar a la cancha con lo mejor de nuestro ser. Un mensaje para reflexionar.

¿Bailamos?
#634

De todos los hombres que aparecen en las Escrituras, posiblemente David ha sido uno de los más agradecidos con Dios… y no tuvo reparos en demostrarlo. Aun siendo perseguido como delincuente, él nunca dejó de adorar y cantar. Y cuando finalmente asume el trono del pueblo israelí, David deja a un lado sus inhibiciones y sus ropas reales para bailar por las calles casi desnudo, celebrando junto con el pueblo la entrada del Arca del Pacto en Jerusalén. Aprendamos de David a ser auténticos y agradecidos, a bailar con gozo, a celebrar con alegría y sin vergüenza las bendiciones de nuestra vida, despojándonos de todo aquello que nos estorba en el camino del Señor.