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Eso
#665

De acuerdo a los medios de comunicación, el mundo hoy es un lugar que da miedo. Pero vivir en temor es vivir en pecado y los cristianos debemos vivir con plena fe en el Dios que nos ha traído hasta aquí, recordando una y otra vez todos los momentos en que Él ha estado en nuestra vida para levantarnos. Dios es el mismo, Él no cambia y no nos dejará caer ahora, como no nos dejó caer en el pasado.  El temor es más infeccioso que cualquier enfermedad, pero cuando el miedo se pone a orar se transforma en valor. No nos dejemos intimidar por el temor; defendamos nuestras convicciones porque el que persevere hasta el fin, será salvo.

Deja libre a mi pueblo
#664

De nada sirve hacer miles de congresos apostólicos y allí entre cuatro paredes gritar que estamos “empoderados” y proclamar que somos el cambio, si al momento que el Estado atenta contra nuestras convicciones desaparece el famoso “empoderamiento” que proclamamos y nos rezagamos acobardados. Ahora es el momento de tomar decisiones serias que pueden afectar el resto de nuestra vida y a la Iglesia de Cristo. O crecemos y cosechamos, adorando al Señor sin limitaciones caprichosas del faraón, o nos transformamos en borregos asustados, entregando las llaves del Reino a quien no tiene tiene temor de Dios o, peor aun, a quien ni siquiera lo conoce. ¡O todos o ninguno! Un mensaje crucial y poderoso.

Covid-Fear (La pandemia del miedo)
#663

‘Servirás y obedecerás a quien le temes’… A dos meses y medio que nuestros templos han sido cerrados, la pandemia ha puesto en evidencia a una iglesia pequeña y pusilánime que espera que otros decidan el curso de acción, aterrorizada por las noticias devastadoras que diariamente difunden los medios. El temor desmedido ante la posibilidad de contagio, gobierna la vida de muchos cristianos que olvidan que Dios está al control y está buscando a aquellos que son temerosos de Él aun cuando no perciben Su presencia o Su poder. Hoy más que nunca debemos recordar que cuando tememos a Dios, los demás temores desaparecen. ¡Un mensaje poderoso y desafiante que no te puedes perder!

El inmortal
#662

En ocasiones Dios te lleva a momentos de soledad, a cierto turismo por una tumba para que cuando resucites y salgas de ahí conozcas quién eres y fundamentalmente seas indestructible, seas casi inmortal, como Lázaro, que fue resucitado y se volvió un testimonio viviente del amor de Cristo. Cuando eres resucitado por la luz y la gracia del Señor, tus prioridades se reordenan de manera inmediata y fundamentalmente llevas una vida de gratitud, aprendes a valorar las cosas pequeñas y a honrar y celebrar al Padre que te ha dado nueva vida para cumplir con tu llamado.