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Solo o aislado – Parte I
#454

Hay temporadas que Dios nos regala que no vuelven y si no aprovechamos los momentos en que el Señor está en nuestra casa para sentarnos a sus pies, escuchar, aprender y adquirir sabiduría, cuando vengan los momentos de crisis en que levantemos la vista de nuestra ocupada vida, nos daremos cuenta que estamos aislados y vamos a extrañar la calidad del tiempo que desperdiciamos. Cuando la Presencia de Dios nos visita en casa, tenemos que hacer tiempo para sentarnos a Sus pies, beber de Su agua y echar raíces profundas que nos sostengan ante grandes sequías y fuertes vientos.

Anillo de favor
#453

Un mensaje que nos cuenta tres historias maravillosas que ejemplifican que cuando tenemos el favor de Dios las cosas salen bien, aunque soplen vientos y azoten tormentas. Son tres protagonistas principales: un faraón, el rey de Persia y un acaudalado padre y tres actores de reparto que reciben un anillo que les cambia la vida. El favor de Dios nos lleva siempre un paso delante de los demás, nos permite caminar bajo cielos abiertos, tener conexiones divinas y llevar bendición donde quiera que vayamos.

Subcultura o contracultura
#452

No se enciende una lámpara para cubrirla con un cajón, por el contrario se pone en la repisa para que alumbre a todos los que están en la casa. El Señor nos redimió, no para quitarnos del mundo y formar una subcultura encerrada en las iglesias, sino para ser una contracultura que cambie la sociedad desde adentro, infiltrándonos como ovejas disfrazados de lobos. Recuerda siempre que Dios te ha puesto donde estás para que seas luz en la oscuridad y que todos a tu alrededor puedan ver las obras del Creador.

El efecto dominó
#451

Los espías que salvaron la vida de Raab nunca se dieron cuenta del impacto que lograron, nunca se imaginaron que del linaje de Raab nacería David y después Jesucristo unas generaciones más tarde. De igual forma, nosotros nunca sabemos si lo que hacemos va a generar un efecto dominó en el que un acto de bondad, un abrazo, una palabra de aliento, una siembra por pequeña que sea, traerá bendición y le resolverá la vida no sólo a quienes nos rodean, sino a generaciones futuras. Un mensaje que nos llama a la reflexión.